Abandonos

19/04/2017 5.720 Palabras

La tensión habitacional que se condensa en el estudio y gabinete de letras «antiguo régimen», determina que el mismo se convierta en un lugar susceptible en último extremo de ser abandonado; en una célula que se contempla desactivar de lo que es su propio potencial abstracto. Esto último se antoja excesivo y siempre en trance de poder acumularse hasta un grado verdaderamente implosivo, destructor. Pues en el studiolum se instala, insidioso, el deseo de una vivificación. Se le puede pedir, fáusticamente, a la vida que viva, alejándose de la «humareda del saber»; pero, también, se puede aspirar a que la imaginación y el pensamiento operen esa liberación del cuerpo oprimido del lecto-escritor. Como argumentaba el poeta Stefan George: «Contra los libros (que deberían ser mi medium y cuya vivificación no es precisamente el mejor de mis talentos) me atormenta la añoranza de contraponerles (mediante lentes de pensamiento más maduras) ideas realmente vivas.» La...

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